{"id":8028,"date":"2014-06-03T16:02:00","date_gmt":"2014-06-03T14:02:00","guid":{"rendered":"http:\/\/ferna.eu\/?p=8028"},"modified":"2014-06-03T16:02:00","modified_gmt":"2014-06-03T14:02:00","slug":"articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/","title":{"rendered":"[Art\u00edculo] Visiones y profec\u00edas, de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s"},"content":{"rendered":"\n<p>Madrid, 29 de enero de 1883.<\/p>\n\n\n\n<p>I<\/p>\n\n\n\n<p>He tenido la suerte de que al inaugurar estas cr\u00f3nicas hayan ocurrido sucesos de tal naturaleza que su significaci\u00f3n, por lo encubierta, da lugar a ruidosas disputas y comentarios. Me refiero al viaje a Espa\u00f1a del Pr\u00edncipe imperial de Alemania. Alguien ha dicho que desde Carlos V ac\u00e1 no ha pisado las calles de Madrid un personaje de tal magnitud, como representaci\u00f3n del principio mon\u00e1rquico y del poder pol\u00edtico. Sea lo que quiera, hay que reconocer que el hecho de esta visita carecer\u00eda de importancia si no se la dieran, y muy grande, los acontecimientos de Par\u00eds en septiembre \u00faltimo, y las varias interpretaciones de la Prensa espa\u00f1ola y extranjera.<\/p>\n\n\n\n<p>El Pr\u00edncipe Federico Guillermo ha venido a pagar una visita; as\u00ed lo aseguran los que no ven segunda intenci\u00f3n en este inesperado viaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la casa imperial de Hohenzollern ha querido cumplir sus deberes de cortes\u00eda con una precipitaci\u00f3n que, seg\u00fan dicen, no responde a las pr\u00e1cticas de la etiqueta. El Pr\u00edncipe estaba tranquilo en Wiesbaben, sin sospechar siquiera la embajada que se le iba a confiar, cuando recibi\u00f3 \u00f3rdenes de venir inmediatamente a saludar a Don Alfonso XII. Estas prisas, la significaci\u00f3n alt\u00edsima del personaje y la particularidad de no atravesar el territorio franc\u00e9s para venir ac\u00e1, dan car\u00e1cter muy marcado, o por lo menos sospechoso, a este cumplimiento internacional, a esta caricia de la m\u00e1s poderosa naci\u00f3n de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>Como en todos los actos de la afortunada vencedora de Francia, cree ver la diplomacia europea alguna manifestaci\u00f3n m\u00e1s o menos encubierta del pangermanismo, al pronto se ha atribuido la visita al deseo de hacer entrar a Espa\u00f1a en la alianza austroitalogerm\u00e1nica. A\u00fan no considera Bismarck que Francia est\u00e1 bastante aislada y quiere que haya Pirineos, pero Pirineos m\u00e1s altos que los que quiso abatir Luis XIV, m\u00e1s con la palabra que con los hechos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como las combinaciones diplom\u00e1ticas son, por lo misteriosas, las que dan mayor y m\u00e1s f\u00e1cil incentivo a la imaginaci\u00f3n de los pol\u00edticos, y las que m\u00e1s sirven d\u00e9 comidilla a la gente cavilosa, todo el mundo se echa a discurrir y a formar planes de crueles guerras, mudanzas y repartimientos, dando cortes a este pobre mapa de Europa, que ya parece que mana sangre por las infinitas puntadas, amputaciones y tijeretazos que ha recibido. La man\u00eda de construir la historia futura es tan general que dif\u00edcilmente pueden los m\u00e1s discretos librarse de ella. El poderoso talento sint\u00e9tico y la sagacidad que se atribuyen a Bismarck deben de ser ya, a lo que parece, patrimonio de todos los nacidos, porque \u00bfcu\u00e1l de nosotros, por poco versado que est\u00e9 en historia contempor\u00e1nea, no se cree bastante fuerte para predecir lo que pasar\u00e1 en Europa el a\u00f1o que viene, las alianzas y coaliciones que se han de hacer, las desuniones y trastornos que han de sobrevenir y, finalmente, el replanteo de fronteras? Me atrevo a invitar a mis lectores a que se r\u00edan conmigo de los profe- las de caf\u00e9, record\u00e1ndoles que los acontecimientos m\u00e1s decisivos de los \u00faltimos tiempos\u2014la guerra de 1870, la hegemon\u00eda prusiana en la Europa central, la unidad de Italia, la destrucci\u00f3n del poder temporal del Papa, la revoluci\u00f3n de Espa\u00f1a, su restauraci\u00f3n misma en nuestro pa\u00eds\u2014, han venido como de sorpresa, contra los c\u00e1lculos de los que pasaban por m\u00e1s sagaces.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1 ahora? Hay un malestar inexplicable que es como el pesado bochorno que precede a los terremotos. La conflagraci\u00f3n europea est\u00e1 pr\u00f3xima. Prepar\u00e9monos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para saber lo que va a resultar de la guerra que amenaza a Europa, b\u00e1stanos tener o\u00eddos y o\u00edr: \u00abEl primer ca\u00f1onazo suena de la parte de Oriente. Las tres naciones aliadas han roto el fuego contra Rusia. El turco se estremece en su rinc\u00f3n de Europa no sabi\u00e9ndo a qu\u00e9 santo o a qu\u00e9 Sant\u00f3n encomendarse. Cuando a\u00fan no ha vuelto de su asombro este desdichado, le gritan: \u00aba Constantinopla\u00bb, mas no para realizar, d\u00e1ndosela a los rusos, el sue\u00f1o dorado y el testamento de Pedro el Grande, sino para a\u00f1adir un remiendo m\u00e1s al abigarrado imperio danubiano. Como es muy probable que Francia, al ver a sus enemigos tan entretenidos en Oriente, les ataque por el Rhin, nosotros los espa\u00f1oles somos encargados de poner en un aprieto a nuestros vecinos, atac\u00e1ndoles por nuestra frontera. Los Pirineos, como los Alpes, responder\u00e1n con ecos de guerra al tumulto de los Balkanes, y mientras all\u00e1 sucumbe Turqu\u00eda, y Rusia es empujada hacia el Asia, en Occidente resonar\u00e1 el <em>Fin<\/em><em>i<\/em><em>s Galli<\/em><em>ae<\/em>. Suponiendo que las cosas pasen tan f\u00e1cil y sencillamente como se dice en cualquier suelto de peri\u00f3dico, vendr\u00e1 inmediatamente el reparto del bot\u00edn. Atenci\u00f3n: \u00abAlemania se redondea con la Polonia rusa, y adem\u00e1s toma del Austria la Bohemia, la Galitzia y todas las provincias tudescas. Compensa estas p\u00e9rdidas el imperio austroh\u00fangaro con la adquisici\u00f3n de la hermosa Bizancio, codicia eterna de sus vecinos, y aun puede desprenderse del Trentino y del Tirol en favor de Italia. Esta arrebata a Francia su Niza y la Saboya, y a nosotros, los buenos occidentales que hemos coadyuvado a los planes de la triple alianza, nos dan, en pago de nuestros servicios, el Rosell\u00f3n y Portugal.\u00bb A los autores de estas bonitas combinaciones de ajedrez, se les suele olvidar una pieza importante, y en el caso presente se han olvidado de la acci\u00f3n de la m\u00e1s astuta, la m\u00e1s vigilante y la m\u00e1s atrevida y quiz\u00e1 la m\u00e1s poderosa de las entidades europeas, Inglaterra, que en todas partes se encuentra y a todos los campos puede acudir con sus enormes armamentos por el ancho camino de los mares.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo que a nosotros toca, una frase de Mart\u00ednez de la Rosa, resucitada ahora con mucha oportunidad, expresa admirablemente cu\u00e1l debe ser la conducta de Espa\u00f1a si son ciertas las sugestiones germ\u00e1nicas para hacerla entrar en la alianza: <em>Amistad con todos, intimidad con nadie<\/em>. En esta materia el buen sentido ha prevalecido aqu\u00ed, cosa muy rara, pero evidente y lisonjera. Nuestra posici\u00f3n geogr\u00e1fica en Europa parece que nos marca la neutralidad como condici\u00f3n eterna de nuestra pol\u00edtica exterior. Y por grandes que hayan sido nuestros progresos en los \u00faltimos a\u00f1os, no hemos adquirido las fuerzas necesarias para tomar parte en estas contiendas, ni nos hacen falta aumentos de territorio, porque en nuestra propia casa lo tenemos de sobra.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si todos estamos conformes en no ofrecer ni un soldado ni una peseta a las furibundas ambiciones y rencores de la Europa central, la visita del pr\u00edncipe alem\u00e1n y los sucesos de Par\u00eds han producido aqu\u00ed vehementes escisiones dentro de la esfera plat\u00f3nica de las simpat\u00edas por una u otra raza. A la hora presente todos los espa\u00f1oles somos gal\u00f3manos ardientes o furiosos german\u00f3filos. Disputamos calorosamente en p\u00fablico y en privado, en la Prensa y aun en los c\u00edrculos estrechos de la amistad y de la familia sobre cu\u00e1l de las dos naciones continentales excede a la otra en riquezas, en nervio, en cultura, y sobre cu\u00e1l ha dado a la humanidad mayores frutos de civilizaci\u00f3n en ideas y hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos con gusto a personas, que siempre tuvieron pocas amistades con los libros, acudir ahora a las bibliotecas, revolver p\u00e1ginas, extraer citas, datos y argumentos en historias y enciclopedias. Nuestro temperamento pesimista y la vieja costumbre de desenvolver en la pol\u00e9mica la t\u00e1ctica ofensiva, es causa de que los disputadores, antes que de allegar argumentos favorables a la defensa de lo que estiman mejor, se cuiden de recoger y arrojar toda la ignominia y todo el desdoro posible sobre la parte contraria.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 es Francia?\u2014dicen algunos\u2014. El pa\u00eds de la vanidad y del chauvinismo, o sea patriotismo cursi, defectos ambos que la llevan r\u00e1pidamente a la decadencia. Su desprecio de todo y su desconocimiento de las fuerzas de sus enemigos llev\u00e1ronla a la cat\u00e1strofe de 1870. Hoy, la populacher\u00eda de la revancha, aleja m\u00e1s cada d\u00eda las probabilidades de recuperar el puesto perdido, y gasta sus fuerzas en declamaciones y en bravatas de mal gusto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bbEs, adem\u00e1s, la falseadora de todos los principios, cat\u00f3lica sin fe, republicana con h\u00e1bitos mon\u00e1rquicos, anarquista y militar. Abusando de su papel de propagandista y de mediadora de las ideas, desfigura y corrompe cuanto toca.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bbHa escarnecido la religi\u00f3n, ha encanallado el poder, ha envilecido el arte. Habiendo matado el ideal por asfixia ha puesto en su lugar un dios de oro, a quien rinden homenaje todos los vicios. Los v\u00ednculos de la familia cristiana han quedado en su territorio reducidos a ridicula f\u00f3rmula. No hay ya familia; hay s\u00f3lo hombres y mujeres. Las liviandades organizadas en su capital d\u00e1nle a\u00fan prestigio mentiroso, que arranca de las debilidades de los innumerables est\u00fapidos y viciosos que hay en el mundo. La higiene y la polic\u00eda del continente exigen que se desinfecte esa zona de Europa, centro y foco de tantos errores y vicios. Lo peor es que este gran enfermo padece, adem\u00e1s, una locuacidad calamitosa y una insolencia incurable. Pudri\u00e9ndose no cesa de amenazar, y muri\u00e9ndose perdona la vida de todos los que lo rodean. Su riqueza no es un s\u00edntoma de vida; es, por el contrario, la calentura que le abrasa.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>II<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos ahora la contraria.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 es Alemania? Pa\u00eds de usurpaci\u00f3n, formado de naciones que agrup\u00f3 el l\u00e1tigo y at\u00f3 el miedo; raza tosca, brutal, mal alimentada, cuyo ideal de preponderancia europea es un delirio est\u00fapido, que se desvanecer\u00eda si renunciara al uso inmoderado de la cerveza. Tiene por cabeza una especie de Tarnerlan, Emperador, Rey, Papa luterano, que afianza su trono en la ceguedad de su pueblo, y que se rodea de una pompa militar y palatina m\u00e1s propiamente asi\u00e1tica que europea. Gobierna en su nombre un aborrecido par\u00e1sito, mezcla de altaner\u00eda, crueldad y cinismo. Posee las cualidades del diplom\u00e1tico y del polizonte, y es maestro en el alto espionaje, en la mentira, la doblez y la venalidad. Para ahogar la conciencia p\u00fablica han hecho de todo el pa\u00eds un cuartel y de todos los alemanes soldados, dominando as\u00ed por el embrutecimiento y la disciplina militar. S\u00f3lo es permitida una libertad inocente: la filosof\u00eda, que, al sentir de muchos, contribuye al adormec\u00edmiento nacional y al servilismo de la raza. Llenan las Universidades manadas de fil\u00f3sofos, casta insufrible, enemiga de la discreci\u00f3n, del sentido com\u00fan y de todo concepto claro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bbDurante un siglo, la Humanidad, ofuscada por la jerga alemana, ha tenido la flaqueza de tomar en serio esos indigestos santones de raciocinio enfermizo, nacidos de cerebros donde las ideas parecen tomar formas de oscur\u00edsimas y polvorosas telara\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bbLa filosof\u00eda germ\u00e1nica es la enfermedad encef\u00e1lica de una raza; pero el mundo, que de ella se contamin\u00f3, ha comprendido al fin su ninguna sustantancia, y encierra en un manicomio a los que a\u00fan existen por ac\u00e1 da\u00f1ados de esa ciencia funesta e incurable. El imperio alem\u00e1n, con su ej\u00e9rcito insostenible de soldados y fil\u00f3sofos, se empobrece m\u00e1s cada d\u00eda, y al fin liquidar\u00e1 de un modo desastroso. El c\u00e1ncer del socialismo que le corroe las entra\u00f1as se encargar\u00e1 de esto y de la. dispersi\u00f3n de los pueblos que componen aquella nacionalidad artificial y heterog\u00e9nea. De esta raza han nacido, como de todas, artistas y poetas; pero la gracia es desconocida en todas las obras de sus ingenios, as\u00ed como en otro orden faltan la delicadeza y suavidad de costumbres. Su tan ponderada Walhalla es la regi\u00f3n del fastidio, porque la mayor parte de sus dioses no hacen m\u00e1s que bostezar all\u00ed, pidiendo al n\u00famen superior que les devuelva a la oscuridad, de donde nunca debieron salir.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;<\/p>\n\n\n\n<p>Al hacerme cargo de opiniones tan singulares las someto, sin a\u00f1adir nada, al discreto juicio de mis lectores.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de esta balumba de disputas y juicios tan diversos, importa declarar que hemos recibido al pr\u00edncipe Federico Guillermo en las calles de Madrid, con cordialidad que no ha tardado en ser verdadera simpat\u00eda. No puede desconocerse que la forma ejerce mucha mayor influencia que la idea sobre las muchedumbres. La hermosa figura marcial de este se\u00f1or prusiano, el lujo de su uniforme, su gallard\u00eda, aquella expresi\u00f3n de firmeza combinada con la afabilidad, aquel vigor que disimula los cincuenta y dos a\u00f1os de su alteza, present\u00e1ndolo como un hombre de treinta y cinco, el prestigio militar que le rodea, la fama de sus victorias, lo que se cuenta de la sencillez de su vida privada, las an\u00e9cdotas que se refieren de sus fabulosas campa\u00f1as, han hecho viva impresi\u00f3n en el pueblo m\u00e1s novelero del mundo, que es sin disputa el de Madrid. Ni la m\u00e1s ligera manifestaci\u00f3n de desagrado turb\u00f3 la tranquilidad de estos d\u00edas en que el pr\u00edncipe se ha mostrado en p\u00fablico con la familia real. .<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda de la revista militar fu\u00e9 de lucid\u00edsima fiesta, por la esplendidez del sol, por la afluencia de gente en las calles, por el ruido y alegre tumulto de la pompa musical.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada seduce tanto al pueblo espa\u00f1ol como estas exhibiciones de nuestros soldados, cuya exterioridad es motivo de orgullo y aun de entusiasmo en la muchedumbre. No s\u00e9 si en otras partes se dar\u00e1 el caso de que el estr\u00e9pito de m\u00fasicas y cornetas) al desfilar un regimiento, sea ahogado por los aplausos de los espectadores y que el murmullo del p\u00fablico sea tal que no se sienta el rodar de la artiller\u00eda. Aqu\u00ed es esto muy com\u00fan, y cualquier falta cometida en el desfile da motivo a comentarios mil y a censuras acerbas. Somos muy militares, demasiado militares quiz\u00e1s, y en esta cuesti\u00f3n concreta del ej\u00e9rcito atendemos m\u00e1s a la forma que al fondo de de las cosas. Quiera Dios, o nuestro patr\u00f3n Santiago en su nombre, darnos un buen ministro de la Guerra, que organice nuestra milicia a la moderna, poni\u00e9ndola en disposici\u00f3n de lucir tanto en el campo como en las calles. Y si por hoy nuestras dificultades interiores, que no son pocas, nos aconsejan la neutralidad, los horizontes pol\u00edticos de Europa se presentan muy tenebrosos, y pudiera suceder que, contra la voluntad de muchos, nos vi\u00e9ramos envueltos en el torbellino antes de poder evitarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>III<\/p>\n\n\n\n<p>De nuestro hu\u00e9sped dice en espa\u00f1ol el c\u00e9lebre escritor alem\u00e1n, doctor Fastterath: \u00abFederico Guillermo hered\u00f3 la indestructible alegr\u00eda de sus ante-pasados, las ocurrencias felices de Federico Guillermo I, la vena sat\u00edrica de Federico el Grande y de Federico Guillermo IV; a su padre, el Emperador Guillermo, le debe la rectitud alemana, la discreci\u00f3n, el valor y la caballerosidad de los Hohenzollern; en fin, todas aquellas dotes que caracterizan a la Prusia vieja; y a su madre, la Emperatriz augusta, princesa de Sajonia Weimar, la delicadeza de sentimientos y una contemplaci\u00f3n universal.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>En honor del joven <em>Fritz<\/em>, como le llaman en Alemania, se han dado aqu\u00ed diferentes banquetes y saraos, en Palacio y en el Ayuntamiento espl\u00e9ndidas recepciones, cacer\u00edas en el Pardo y la Casa de Campo, corrida de toros, funciones en los teatros. Ha asistido a dos inauguraciones: la del nuevo local de la Academia de Jurisprudencia y la del hermoso grupo de bronce de Isabel la Cat\u00f3lica, erigido recientemente. Y la citada Academia, instituci\u00f3n humilde, donde los j\u00f3venes jurisconsultos y estudiantes de Derecho se re\u00fanen para adiestrarse en las lides del foro, nombr\u00f3 al futuro emperador de Alemania su socio honorario, concesi\u00f3n que, seg\u00fan dicen, ha agradecido mucho el favorecido. No parecer\u00e1 esto muy fuera de lugar a los que sepan que su alteza ilustr\u00edsima curs\u00f3 la facultad de Derecho en la Universidad de Boun y que tiene particular afici\u00f3n a los estudios morales, pol\u00edticos y sociol\u00f3gicos. Es ciertamente extra\u00f1o que el m\u00e1s elevado representante de la autoridad en Europa, el que parece humano emblema de los potentes ej\u00e9rcitos modernos, el que simboliza los m\u00e1s ruidosos triunfos de la espada, haya recibido de una Comisi\u00f3n de estudiantes la medalla y el t\u00edtulo de esta Corporaci\u00f3n modesta, cuyo nombre no se ha pronunciado nunca fuera de aqu\u00ed; que se haya puesto la medalla, demostrando, no s\u00f3lo indulgencia y galanter\u00eda, sino verdadero gozo, y que al contestar al presidente de la Academia se haya manifestado orgulloso de la distinci\u00f3n recibida, diciendo que muchos se la envidiar\u00edan en su pa\u00eds. No faltar\u00e1n quiz\u00e1s maliciosos que interpreten esto como inspiraci\u00f3n de aquella vena sat\u00edrica de que habla el doctor Fastterath; pero tenemos idea muy alta de la gravedad y honradez de estos se\u00f1ores Hohenzollern para ver en sus palabras otra cosa que una sinceridad caballeresca.<\/p>\n\n\n\n<p>De todas maneras, es maravilloso ver c\u00f3mo se han humanado los dioses. Este hombre, que pasea entre nosotros, que trata con exquisita cortes\u00eda y hasta con familiaridad a cuantos se le acercan, se ce\u00f1ir\u00e1 ma\u00f1ana, por ley de la naturaleza, la corona de hierro. En su mano estar\u00e1n los ej\u00e9rcitos m\u00e1s grandes y poderosos del mundo, y podr\u00e1 con la sonrisa de sus labios o el ce\u00f1o de su frente, anunciar a sus cortesanos la paz o la guerra. Pendiente de su dictamen estar\u00e1n pavorosas cuestiones, y le bastar\u00e1 desearlo para que sea lanzada la Europa toda a grandes alteraciones y cat\u00e1strofes.<\/p>\n\n\n\n<p>Deseemos, pues, que Dios conserve en su \u00e1nimo las aficiones de acad\u00e9mico, de jurista y de alumno de la facultad de Bonn. Deseamos que no se acuerde m\u00e1s de los sangrientos laureles de Chum, de Woerth y de Wissemburgo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He tenido la suerte de que al inaugurar estas cr\u00f3nicas hayan ocurrido sucesos de tal naturaleza que su significaci\u00f3n, por lo encubierta, da lugar a ruidosas disputas y comentarios. Me refiero al viaje a Espa\u00f1a del Pr\u00edncipe imperial de Alemania. Alguien ha dicho que desde Carlos V ac\u00e1 no ha pisado las calles de Madrid un personaje de tal magnitud, como representaci\u00f3n del principio mon\u00e1rquico y del poder pol\u00edtico.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8005,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,3,4,52],"tags":[],"class_list":["post-8028","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulo-periodistico","category-benito-perez-galdos","category-bibliografia","category-criticon"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v24.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>[Art\u00edculo] Visiones y profec\u00edas, de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s - Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"[Art\u00edculo] Visiones y profec\u00edas, de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s - Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"He tenido la suerte de que al inaugurar estas cr\u00f3nicas hayan ocurrido sucesos de tal naturaleza que su significaci\u00f3n, por lo encubierta, da lugar a ruidosas disputas y comentarios. Me refiero al viaje a Espa\u00f1a del Pr\u00edncipe imperial de Alemania. Alguien ha dicho que desde Carlos V ac\u00e1 no ha pisado las calles de Madrid un personaje de tal magnitud, como representaci\u00f3n del principio mon\u00e1rquico y del poder pol\u00edtico.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2014-06-03T14:02:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/facebook_thumbnail.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Benito\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Benito\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"16 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/\",\"url\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/\",\"name\":\"[Art\u00edculo] Visiones y profec\u00edas, de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s - Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2014-06-03T14:02:00+00:00\",\"dateModified\":\"2014-06-03T14:02:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#\/schema\/person\/2dda07be9325676808524c55b6218a25\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"[Art\u00edculo] Visiones y profec\u00edas, de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#website\",\"url\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/\",\"name\":\"Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s\",\"description\":\"\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#\/schema\/person\/2dda07be9325676808524c55b6218a25\",\"name\":\"Benito\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8695d643bbae3009794e7fc5797055bb?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8695d643bbae3009794e7fc5797055bb?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Benito\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/batallitas.es\/galdos\"],\"url\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/author\/benito\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"[Art\u00edculo] Visiones y profec\u00edas, de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s - Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"[Art\u00edculo] Visiones y profec\u00edas, de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s - Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s","og_description":"He tenido la suerte de que al inaugurar estas cr\u00f3nicas hayan ocurrido sucesos de tal naturaleza que su significaci\u00f3n, por lo encubierta, da lugar a ruidosas disputas y comentarios. Me refiero al viaje a Espa\u00f1a del Pr\u00edncipe imperial de Alemania. Alguien ha dicho que desde Carlos V ac\u00e1 no ha pisado las calles de Madrid un personaje de tal magnitud, como representaci\u00f3n del principio mon\u00e1rquico y del poder pol\u00edtico.","og_url":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/","og_site_name":"Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s","article_published_time":"2014-06-03T14:02:00+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/facebook_thumbnail.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Benito","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Benito","Tiempo de lectura":"16 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/","url":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/","name":"[Art\u00edculo] Visiones y profec\u00edas, de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s - Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s","isPartOf":{"@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2014-06-03T14:02:00+00:00","dateModified":"2014-06-03T14:02:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#\/schema\/person\/2dda07be9325676808524c55b6218a25"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-visiones-y-profecias-de-benito-perez-galdos\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"[Art\u00edculo] Visiones y profec\u00edas, de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#website","url":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/","name":"Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s","description":"","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#\/schema\/person\/2dda07be9325676808524c55b6218a25","name":"Benito","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8695d643bbae3009794e7fc5797055bb?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8695d643bbae3009794e7fc5797055bb?s=96&d=mm&r=g","caption":"Benito"},"sameAs":["https:\/\/batallitas.es\/galdos"],"url":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/author\/benito\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8028"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8028\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8028"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}