{"id":8435,"date":"2009-12-30T05:31:00","date_gmt":"2009-12-30T04:31:00","guid":{"rendered":"http:\/\/ferna.eu\/?p=8435"},"modified":"2009-12-30T05:31:00","modified_gmt":"2009-12-30T04:31:00","slug":"articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/","title":{"rendered":"[Art\u00edculo] El estudio de Gald\u00f3s, de Emilia Pardo Baz\u00e1n"},"content":{"rendered":"\n<p>Antes que el autor de <em>La Deshereda\u00adda<\/em> traslade al palacete que construye en Santander el mobiliario de su estudio madrile\u00f1o, quise ver el lugar donde tan\u00adtas cuartillas traz\u00f3 la mano del gran no\u00advelista, y donde han corrido tantas horas de su vivir. Conoc\u00eda el estudio por una magn\u00edfica fotograf\u00eda de Laurent; pero nada equivale \u00e1 la vista de los ojos, como dicen en mi tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Ocupa Gald\u00f3s con su familia un piso llamado tercero, y efectivamente cuarto, en la plaza de Col\u00f3n, lugar muy urbano, ventilado y alegre, con sombra de \u00e1rbo\u00adles y claros horizontes. En verano, al apearse ante la puerta de la casa, se ex\u00adperimenta una sensaci\u00f3n de frescura y de elegante reposo. La escalera, bonita y c\u00f3moda, recibe luz de ventaniles con cris\u00adtaler\u00eda de colores gayos, que lanzan so\u00adbre la limpia madera del descansillo una viva lluvia de reflejos amatista, verdes y carmes\u00edes. Cuando se abre la puerta del piso de Gald\u00f3s, vese un pasillo desahoga\u00addo, que habitan, sobre barras de metal dos periquitos graves y meditabundos, y un loro descarado y procaz, el cual repite con bufonesco redoble de erres: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 rrriico!<\/p>\n\n\n\n<p>Dejemos al pajarraco charlotear, y en\u00adtremos en las dos piezas que, unidas, com\u00adponen el estudio. La mayor tendr\u00e1 de lar\u00adgo unos seis metros, tres y medio proba\u00adblemente la chica; el techo es bajo. Dentro de tan modestas proporciones, no carece de cierta importancia el departamento constituido por el saloncito y gabinete, gracias \u00e1 la inteligente coqueter\u00eda que presidi\u00f3 \u00e1 la decoraci\u00f3n de las paredes y colocaci\u00f3n de muebles y cachivaches, y \u00e1 notarse en todos ellos la personalidad del due\u00f1o, y no la ideaci\u00f3n, siempre amanerada, del tapicero decorador. No hay lujo, pero s\u00ed gracia, inter\u00e9s, distinci\u00f3n; se com\u00adprende que all\u00ed est\u00e1 el nido, la residencia amada del trabajador sedentario y soli\u00adtario.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay puerta que divida las dos pie\u00adzas; y el marco, privado de hojas, lo viste suntuosa guarnici\u00f3n de terciopelo, imitaci\u00f3n de bordado antiguo, de tonos rojos \u00e9 intensos, color que predomina en el resto de las colgaduras. Sobre el dintel, una franja haciendo cabecera, con rema\u00adtes de pasamaner\u00eda, y en ella, \u00e1 ambos lados, el cl\u00e1sico letrero <em>Tanto monta<\/em>, mientras bajo un escudo en que campea el le\u00f3n nacional, corre la divisa que ador\u00adna la portada de los libros de Gald\u00f3s: <em>Ars-Natura-Veritas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El techo del saloncito es blanco con ce\u00adnefa roja, y en el centro se abre como flor de disforme y pintarrajeada corola bermeja, turqu\u00ed y esmeralda, una sombri\u00adlla japonesa. La mesa escritorio es de las que sostiene una cruz de hierro y des\u00adcansan en patas salom\u00f3nicas. El sill\u00f3n\u2014que revela bien la asiduidad del escritor incansable\u2014es de forma romana, y est\u00e1 destrozado, usad\u00edsimo, pidiendo \u00e1 gritos que lo vistan de nuevo. Sobre la mesa, un lozano palmito, pocos libros, y un haz de pruebas del tercer tomo de <em>\u00c1ngel Gue\u00adrra<\/em>, pruebas corregidas, vueltas \u00e1 co\u00adrregir, cruzadas, listadas, franjeadas, con dibujos de barquitos \u00f3 de flores, di\u00adbujos ingenuos, como los que traza la mano del colegial que se distrae un punto de la fatigosa lecci\u00f3n. \u00c1 los pies de la maltratada poltrona, una manta de Luce- na para envolver las rodillasGald\u00f3s es muy friolero, \u00e1 fuer de africano. \u2014\u00c1 la izquierda de la puerta de entrada, un es\u00adtante cargado de libros, y en cuya repisa se confunden cacharros tra\u00eddos de los viajes, porcelanas y lozas de Stratford- on-Avon y Delft, con fotograf\u00edas que son recuerdos de amistad. \u00c1 la derecha de la puerta, otro mueble, de original forma y g\u00f3tico estilo: un casillero, mezcla de archivo y librer\u00eda, que corona bonito florero de Sajonia. Por las paredes hormi\u00adguean dibujos originales de Sala, M\u00e9lida, Pellicer, Lizcano y Apeles Mestres: son los que enriquecen la hermosa edici\u00f3n ilustrada de los <em>Episodios nacionales<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Platos art\u00edsticos de Caldas da Rainha, y cuadros modernos, firmados por Sala, Fenolleras, Beruete y Lhardy, alegran con notitas de vivo colorido y reflejos de esmalte el fondo de la habitaci\u00f3n, que inundan de claridad dos balcones. Detr\u00e1s del sill\u00f3n, viste la pared rico pedazo de tela antigua, de armonioso fondo verde con dibujos y realces de oro viejo file\u00adteados con cordoncillo; y m\u00e1s arriba, des\u00adcansando en un cuadro de felpa roja, do\u00admina el conjunto el gran plato de hierro forjado, esmaltado, repujado y nielado con que obsequiaron al novelista sus pai\u00adsanos, los canarios residentes en Madrid. Quien se asome \u00e1 los balcones que alum\u00adbran la estancia, ver\u00e1 que no caen \u00e1 la plaza de Col\u00f3n, sino que registran deta\u00adlladamente las caballerizas del nuevo pa\u00adlacio que construye la duquesa \u00c1ngela de Medinaceli.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay muchos libros en el despacho, sino los justos, los que bastan \u00e1 un obser\u00advador tan prendado de la vida callejera como Gald\u00f3s : obras cl\u00e1sicas en su ma\u00adyor parte, bien encuadernadas, con se\u00f1a\u00adles de haber sido hojeadas y aun rele\u00eddas, pero formadas correctamente, y abando\u00adnadas casi siempre por una enciclopedia que se llama la sociedad. Delante de los libros, como para relegarlos \u00e1 segundo termino, fotograf\u00edas, no de amigos, sino de chiquillos de amigos; una colecci\u00f3n de rapaces de tres \u00e1 doce, entre los cuales descuella (por el tama\u00f1o, digo) el m\u00e1s apasionado admirador y lector asiduo y constante de Gald\u00f3s: mi hijo Jaime. Nadie ignora que Gald\u00f3s es aficionad\u00edsimo \u00e1 la gente menuda; que ha sorprendido la in\u00adgenua gestaci\u00f3n del pensamiento en los ni\u00f1os, y ha creado una galer\u00eda de encan\u00adtadoras figuras, como el peque\u00f1o Miau y el Doctor Centeno, que son de lo m\u00e1s encantador que su pluma produjo. Los re\u00adtratos demuestran que el Dickens espa\u00f1ol quiere que vengan \u00e1 \u00e9l los ni\u00f1os&#8230;.<\/p>\n\n\n\n<p>Si en el despacho \u00f3 estudio propiamen\u00adte dicho todo delata la batalla con las cuartillas, en el gabinetito contiguo, que confina con el dormitorio y abre sobre \u00e9l una puerta de escape, todo indica los mo\u00admentos de descanso y vago ensue\u00f1o que se imponen como intervalos de la labor, del condenado oficio, seg\u00fan Gald\u00f3s suele decir entre broma y veras.<\/p>\n\n\n\n<p>Amplio div\u00e1n convida \u00e1 la perezosa siesta, \u00f3 \u00e1 la lectura, no menos desmayada y regalona, de alg\u00fan dulce librejo familiar, de esos que gustan siempre, y ya, por conocidos, no nos despabilan lo bastante para evitar que al cuarto de hora se entornen los p\u00e1rpados. El piano, discre\u00adtamente recatado en una esquina, prome\u00adte otro g\u00e9nero de sedaci\u00f3n intelectual, el opio suave de unas cuantas p\u00e1ginas de Beethoven, interpretadas sin pretensio\u00adnes de brillantez (\u00a1Dios nos libre!). La luz de la ventana la intercepta y filtra un transparente raro, especie de cortina rumorosa, formada por cinturas \u00f3 tapa\u00adrrabos de moros de Jol\u00f3; unos como toneletes de flecos de paja ligera. Armas tambi\u00e9n joloanas adornan las paredes, y \u00e1 la derecha de la puerta, un estantillo contiene la colecci\u00f3n min\u00fascula de Walter Scott, que regalaron \u00e1 Gald\u00f3s sus ad\u00admiradores en la memorable fecha del gran banquete que demostr\u00f3 la popularidad del autor del <em>Amigo Manso<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>No encierra otras riquezas ni otras pre\u00adciosidades el estudio de Gald\u00f3s. Salvo un retazo de tela, no ver\u00e9is all\u00ed el menor de\u00adtalle que trascienda \u00e1 prender\u00eda. Muchas veces o\u00ed de boca del maestro que no le seducen los trastos apolillados y los san\u00adtos viejos sumidos en un mar de asfalto y tierra de Siena; que prefiere cualquier bocetito moderno. Por cierto que al es\u00adcuchar tal herej\u00eda , yo suelo abrir los ojos con asombro sincer\u00edsimo, pues tengo viciado el gusto en sentido diametral\u00admente opuesto, y lo nuevo me desagrada por ser nuevo nada m\u00e1s. \u00c1 pesar de su predilecci\u00f3n por lo actual, de su poca afici\u00f3n \u00e1 recorrer esos museitos en minia\u00adtura llamados casas de anticuarios, que tanto abundan en Madrid, noto que Gal\u00add\u00f3s vino \u00e1 darme la raz\u00f3n involuntaria\u00admente , pues sus muebles imitan vejeces g\u00f3ticas y sus cortinas bordados del Rena\u00adcimiento. Para mis aficiones, falta en el estudio de Gald\u00f3s un poco de <em>bric \u00e1 brac<\/em>, de esas antiguallas encantadoras aunque no sean de primer orden. El mismo Zola ha pagado tributo \u00e1 las maderas negruz\u00adcas y \u00e1 las tablas del XV.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal cual se encuentra el estudio de nues\u00adtro gran novelista, deja adivinar bien las condiciones de su car\u00e1cter y de su inge\u00adnio. Cultura sin pedanter\u00eda, m\u00e1s bien con empe\u00f1o de aparecer sencilla, burguesa y llana; amor entra\u00f1able \u00e1 la vida real, con un lugar retirado en que se cobijan, sin alardear ni meter bulla, el ensue\u00f1o y la poes\u00eda; la decoraci\u00f3n y el mobiliario, no como art\u00edculo de lujo, sino como ele\u00admento de honesto regalo interior, de pac\u00ed\u00adfica ventura familiar; lectura ligera, nutri\u00adtiva y sana, paladeada \u00e1 sus horas, no indigestada nunca; y sobre todo,recio tra\u00adbajo, copiosa producci\u00f3n, asiduidad re\u00adgularizada, inspiraci\u00f3n sujeta \u00e1 la voluntad, por decirlo as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Este interesante rinc\u00f3n va \u00e1 desapare\u00adcer de la corte espa\u00f1ola. Gald\u00f3s, en lo sucesivo, trabajar\u00e1 en Santander y ven\u00addr\u00e1 \u00e1 Madrid \u00e1 observar, distraerse y re\u00adposar de su abrumadora tarea. En Madrid libar\u00e1, y cargado con su bot\u00edn, volar\u00e1 \u00e1 las orillas del Cant\u00e1brico \u00e1 transformarlo en miel. Ya le veo sonre\u00edrse cuando lea este p\u00e1rrafo&#8230;.\u00ab\u00a1Yo abeja!&#8230;., Abeja, s\u00ed, y melificadora como la m\u00e1s pintada. S\u00f3lo que las mieles de la realidad les saben \u00e1 hieles \u00e1 los bobos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes que el autor de La Deshereda\u00adda traslade al palacete que construye en Santander el mobiliario de su estudio madrile\u00f1o, quise ver el lugar donde tan\u00adtas cuartillas traz\u00f3 la mano del gran no\u00advelista, y donde han corrido tantas horas de su vivir. Conoc\u00eda el estudio por una magn\u00edfica fotograf\u00eda de Laurent; pero nada equivale \u00e1 la vista de los ojos, como dicen en mi tierra.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12252,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,3,33],"tags":[],"class_list":["post-8435","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulo-periodistico","category-benito-perez-galdos","category-emilia-pardo-bazan"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v24.3 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>[Art\u00edculo] El estudio de Gald\u00f3s, de Emilia Pardo Baz\u00e1n - Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"[Art\u00edculo] El estudio de Gald\u00f3s, de Emilia Pardo Baz\u00e1n - Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Antes que el autor de La Deshereda\u00adda traslade al palacete que construye en Santander el mobiliario de su estudio madrile\u00f1o, quise ver el lugar donde tan\u00adtas cuartillas traz\u00f3 la mano del gran no\u00advelista, y donde han corrido tantas horas de su vivir. Conoc\u00eda el estudio por una magn\u00edfica fotograf\u00eda de Laurent; pero nada equivale \u00e1 la vista de los ojos, como dicen en mi tierra.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2009-12-30T04:31:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/facebook_thumbnail.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Benito\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Benito\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"8 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/\",\"url\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/\",\"name\":\"[Art\u00edculo] El estudio de Gald\u00f3s, de Emilia Pardo Baz\u00e1n - Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"\",\"datePublished\":\"2009-12-30T04:31:00+00:00\",\"dateModified\":\"2009-12-30T04:31:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#\/schema\/person\/2dda07be9325676808524c55b6218a25\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/#primaryimage\",\"url\":\"\",\"contentUrl\":\"\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"[Art\u00edculo] El estudio de Gald\u00f3s, de Emilia Pardo Baz\u00e1n\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#website\",\"url\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/\",\"name\":\"Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s\",\"description\":\"\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#\/schema\/person\/2dda07be9325676808524c55b6218a25\",\"name\":\"Benito\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8695d643bbae3009794e7fc5797055bb?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8695d643bbae3009794e7fc5797055bb?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Benito\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/batallitas.es\/galdos\"],\"url\":\"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/author\/benito\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"[Art\u00edculo] El estudio de Gald\u00f3s, de Emilia Pardo Baz\u00e1n - Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"[Art\u00edculo] El estudio de Gald\u00f3s, de Emilia Pardo Baz\u00e1n - Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s","og_description":"Antes que el autor de La Deshereda\u00adda traslade al palacete que construye en Santander el mobiliario de su estudio madrile\u00f1o, quise ver el lugar donde tan\u00adtas cuartillas traz\u00f3 la mano del gran no\u00advelista, y donde han corrido tantas horas de su vivir. Conoc\u00eda el estudio por una magn\u00edfica fotograf\u00eda de Laurent; pero nada equivale \u00e1 la vista de los ojos, como dicen en mi tierra.","og_url":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/","og_site_name":"Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s","article_published_time":"2009-12-30T04:31:00+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":630,"url":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/facebook_thumbnail.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Benito","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Benito","Tiempo de lectura":"8 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/","url":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/","name":"[Art\u00edculo] El estudio de Gald\u00f3s, de Emilia Pardo Baz\u00e1n - Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s","isPartOf":{"@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"","datePublished":"2009-12-30T04:31:00+00:00","dateModified":"2009-12-30T04:31:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#\/schema\/person\/2dda07be9325676808524c55b6218a25"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/#primaryimage","url":"","contentUrl":""},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/articulo-el-estudio-de-galdos-de-emilia-pardo-bazan\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"[Art\u00edculo] El estudio de Gald\u00f3s, de Emilia Pardo Baz\u00e1n"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#website","url":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/","name":"Cronolog\u00eda de la vida y la obra de Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s","description":"","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#\/schema\/person\/2dda07be9325676808524c55b6218a25","name":"Benito","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8695d643bbae3009794e7fc5797055bb?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8695d643bbae3009794e7fc5797055bb?s=96&d=mm&r=g","caption":"Benito"},"sameAs":["https:\/\/batallitas.es\/galdos"],"url":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/author\/benito\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8435"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8435\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/batallitas.es\/benito-perez-galdos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}