Antología del arte anticlerical
Hubo un tiempo en que pintar a un cura borracho, a un obispo ludópata o a un cardenal rodeado de lujos pecaminosos no solo era un escándalo, sino un billete directo a la censura o a la cárcel. Lejos de las solemnes estampas de santos y mártires que la Iglesia encargaba para sus altares, el …







