Tras 36 años en obras, en 1884 se completó el Monumento a Washington con la colocación de una pirámide de aluminio en la punta.
¿Pero por qué no plata u oro? ¿Por qué un metal común del que están hechas las latas de bebidas que usamos y tiramos a diario?
Sin embargo, no se encuentra en estado puro (metálico) en la naturaleza, como el oro, el cobre o el hierro.
Su mineral más importante es la bauxita, llamada así por el castillo francés de Les Baux, en Provenza, donde se descubrió por primera vez.
Y Sir Humphrey Davy fue el primero en sugerir que la alúmina era óxido de aluminio, o Al2 O3. También inventó el nombre del nuevo metal: aluminio.
También te interesarán estos artículos relacionados ↓
Y los ricos no tardaron en quedarse prendado del nuevo “oro blanco”.
Su hijo también tenía un sonajero de aluminio (en la 📷).
Este, por ejemplo, se rompió durante el proceso y los canteros tuvieron que abandonarlo cerca de Asuán.
Tiene una cara exterior de sillería y un interior de cascotes y mortero (y una escalera en el centro).
Sus constructores habían logrado todo un hito: con 169 m de altura, era la estructura más alta del mundo, arrebatándole por primera vez el título a Europa (concretamente a la Catedral de Colonia).
Para el Monumento a Washington, sus responsables también querían punta de un metal noble, como bronce o latón chapado en platino.
Era un químico alemán que llevaba años experimentando con el aluminio, y convenció a los responsables de que el aluminio era el material idóneo para rematar el gigantesco obelisco.
Pero el argumento más convincente fue otro 👇
Nunca antes se había forjado una pieza de varios kilos como la necesaria para el monumento.
Logró forjar el piramidión en octubre de 1884, con un récord de 2,8 kg de peso.
¿Cómo es posible que un material tan caro se haya abaratado tanto?
Solo 2 años después de la colocación de aquel bloque de aluminio, en 1886 Charles Martin Hall en los Estados Unidos y Paul Héroult en Francia, de forma independiente, desarrollaron un proceso electrolítico que revolucionó la producción de aluminio.
Se erigió en 1893 y se considera la primera gran obra hecha de aluminio.
Mención especial para el avión de los hermanos Wright y el primer satélite (Sputnik), los dos con aluminio.
A día de hoy, la cima del Monumento a Washington sigue reflejando la luz del sol como antaño las puntas de las pirámides y obeliscos del Antiguo Egipto, recordándonos una historia de ingenio, superación e innovación.
Recuérdalo la próxima vez que abras una lata de cerveza.
Publicado originalmente en:





































