El 29 de septiembre de 1940, sobre los cielos de Nueva Gales del Sur, Australia, ocurrió uno de los eventos más inverosímiles de la aviación mundial. Lo que comenzó como un ejercicio rutinario de formación terminó en una hazaña de supervivencia que desafió las leyes de la física y la lógica militar. Este incidente, conocido como el choque aéreo de Brocklesby, demostró que, a veces, la realidad supera a la ficción cuando la destreza de un piloto se pone a prueba en las condiciones más extremas.

Dos bimotores Avro Anson de la Royal Australian Air Force (RAAF) colisionaron en pleno vuelo a unos 1,000 pies de altura. Sin embargo, en lugar de una explosión y una caída libre hacia el desastre, los aviones quedaron encastrados uno sobre otro, formando una estructura doble que se negaba a desplomarse. Es una de esas historias que merecen un lugar de honor entre las mejores curiosidades militares de la historia.
Un impacto imposible sobre los campos de Australia
Eran aproximadamente las 10:45 de la mañana cuando el suboficial Leonard Graham Fuller y el suboficial Jack Inglis Hewson, cada uno al mando de su propio Avro Anson, realizaban un giro coordinado. Debido a un error de visibilidad, el avión de Fuller (L9162) terminó justo encima del de Hewson (L7348). En un instante, el sonido de los motores fue reemplazado por el crujido del metal y la madera.
Las hélices del avión de Fuller se clavaron en el fuselaje del avión de Hewson, bloqueando los motores superiores pero, milagrosamente, dejando los del avión inferior en funcionamiento. Las aeronaves quedaron literalmente empotradas y «soldadas» por la fuerza del impacto. Esta colisión es un caso de estudio único en los registros de accidentes aéreos, ya que la estructura mixta de los aviones permitió que se fusionaran en lugar de desintegrarse.
La pericia de Leonard Fuller: un piloto contra la física
Tras el choque, el caos reinó en las cabinas. Hewson, el piloto del avión inferior, resultó herido en la espalda por las hélices que atravesaron el techo de su cabina y, junto con los navegantes, recibió la orden de saltar en paracaídas. Leonard Fuller, sin embargo, se dio cuenta de algo asombroso: aunque su propio avión no tenía potencia, el avión de abajo seguía propulsando ambos aparatos.
Fuller descubrió que podía controlar la dirección de la «masa» combinada utilizando sus propios alerones y flaps, mientras aprovechaba el empuje de los motores de Hewson. Este acto de valentía y rapidez mental recuerda a otros momentos críticos de la historia donde un solo hombre cambia el destino de una máquina, como ocurrió en la batalla del Marne y un vuelo que cambió el curso de la historia. Fuller decidió no saltar para evitar que los aviones cayeran sobre el pueblo de Brocklesby, iniciando un descenso controlado de casi diez minutos.
El Avro Anson: la «Fiel Annie» de la aviación
Para entender por qué los aviones no se rompieron en el aire, debemos analizar al protagonista mecánico: el Avro Anson. Este avión se ganó el respeto de las tripulaciones de la Commonwealth por su robustez y fiabilidad.

Historia y desarrollo del Avro Anson
Derivado del transporte civil Avro 652, el Anson fue el primer monoplano de ala baja con tren de aterrizaje retráctil en entrar en servicio con la RAF. Aunque para 1940 ya se consideraba algo anticuado frente a los nuevos cazas de metal, su diseño era perfecto para las misiones de patrulla costera y, sobre todo, para la formación de nuevas tripulaciones.

Especificaciones técnicas y diseño del bimotor
El Anson contaba con dos motores radiales Armstrong Siddeley Cheetah IX de 350 CV. Lo más importante en el choque de Brocklesby fue su construcción: un fuselaje de tubos de acero soldados con costillas de madera y un revestimiento de tela dopada. Esta mezcla de materiales «blandos» permitió que las hélices se enterraran en el fuselaje del otro avión, creando un anclaje mecánico que mantuvo a ambas naves unidas sin que se quebrara el armazón principal.
Su papel fundamental en el entrenamiento aéreo
El Anson fue la columna vertebral del Plan de Entrenamiento Aéreo de la Commonwealth. Miles de pilotos aprendieron aquí los secretos de la navegación y el bombardeo. Su papel fue tan vital para la logística de guerra en Australia como lo son hoy los tesoros que guardan en sus museos, como el famoso Mephisto, el único tanque alemán de la Primera Guerra Mundial, que también encontró su hogar en suelo australiano.
También te interesarán estos artículos relacionados ↓
Un aterrizaje de panza para la posteridad
Fuller logró finalmente alinear su extraña montura de cuatro motores (dos de ellos inertes) hacia un prado despejado a unos 6 kilómetros de la localidad. Con una pericia sobrehumana, aterrizó de panza, deslizándose sobre el pasto durante 180 metros. El avión inferior actuó como un enorme patín, mientras el superior permanecía firmemente sujeto en su espalda.
El resultado del aterrizaje fue casi tan increíble como el choque: Fuller salió ileso. El ahorro de material bélico fue tal que el avión superior fue reparado y volvió al servicio activo, mientras que el inferior se destinó a la formación de mecánicos. Fuller fue elogiado por la prensa y recibió una gratificación por salvar los aviones, convirtiéndose en un símbolo de esperanza en un año donde la guerra no daba tregua.
El destino irónico de un héroe
Aunque Leonard Fuller sobrevivió a este milagro aéreo y continuó sirviendo con distinción durante la guerra, la vida le reservaba un final trágico e irónico. Después de haber sobrevivido a un choque aéreo imposible y haber aterrizado dos aviones fusionados, falleció en 1944 tras ser atropellado por un autobús mientras montaba en bicicleta cerca de su base. Su historia permanece en Brocklesby como un recordatorio de que la audacia humana no tiene límites.
Bibliografía/para saber más
- Australian War Memorial (AWM), Colección 042590: Documentación fotográfica y técnica del incidente.
- Gillison, Douglas (1962). «Royal Australian Air Force 1939–1942». Canberra: Australian War Memorial.
- Wilson, Stewart (1994). «Anson, Hudson & Sunderland in Australian Service». Aerospace Publications.
Enlaces externos
- Ficha oficial del incidente en el Australian War Memorial
- Documentación del 1940 Brocklesby mid-air collision en Wikipedia
Galería fotográfica















