Una metáfora de la resurrección esculpida en piedra

    La más bella metáfora de la resurrección jamás labrada en piedra se esculpió en condiciones dramáticas para una madre y su hijo recién nacido que no sobrevivieron al parto.

    A día de hoy sigue siendo uno de los monumentos funerarios más admirados del mundo…👇

    En 1751, el escultor prusiano Johann August Nahl se encontraba en el pueblecito de Hindelbank, cerca de Berna, trabajando en este sepulcro para Hieronymus von Erlach, un laureado (y acaudalado) mariscal al servicio de los Habsburgo, fallecido 3 años antes.

    Ignoraba el enorme drama que estaba a punto de presenciar en la casa de su anfitrión suizo, Georg Langhans, el pastor luterano de la iglesia en la que iba a instalarse aquel sepulcro.

    En la víspera de Pascua, la esposa del pastor se puso de parto.

    Con solo 28 años y 9 meses después de la boda, María Magdalena Langhans murió como muchas otras mujeres de la época dando a luz a un niño que tampoco sobrevivió al alumbramiento.

    La trágica muerte de esta joven, conocida en el lugar por su generosidad y belleza, dejó desolado incluso a un extranjero casi totalmente ajeno a aquella familia.

    A pesar de todo, su sensibilidad artística lo impulsó a plasmar aquella experiencia.

    Sin recibir encargo alguno, el escultor decidió esculpir una tumba para la madre y su hijo.

    Fíjate de nuevo en la foto de la tumba del mariscal suizo.

    Antes quizá se te haya pasado, pero detrás de la reja del suelo hay una lápida con formas un tanto inusuales.

    La escultura está tallada en un solo bloque de piedra y representa una lápida que acaba de romperse en pedazos por una fuerza sobrenatural que, por la posición de los trozos, parece proceder del interior del sepulcro.

    De la grieta (y de entre los muertos) emergen María Magdalena Langhans y su hijo mirando hacia arriba; el niño también extiende los brazos hacia el cielo.

    En la tapa agrietada de la tumba figuran símbolos fúnebres y el escudo de armas de la familia Langhans.

    También hay varias inscripciones en alemán: una oración fúnebre del poeta suizo Albrecht von Haller y un epígrafe que reza:

    “¡Señor, aquí estoy con el niño que me has dado!”.

    Con este monumento funerario, Nahl quiso plasmar su propia interpretación de la promesa bíblica de la resurrección y la vida eterna: una “resurrección personal” en la que los muertos conservan su individualidad, incluso en la eternidad.

    Y es que el sepulcro se labró en el período de transición entre el Alto Barroco y la Ilustración, atestiguando el cambio de paradigma en el arte europeo hacia una sensibilidad y mentalidad más propias del protorromanticismo.

    Aquella tumba se convirtió rápidamente en una de las obras de arte más admiradas de Europa, gracias a los grabados que se hicieron y a las visitas de personajes ilustres como Goethe o Schopenhauer, que la describieron en sus obras y cartas privadas con entusiasmo.

    Unos treinta años después de su colocación en la iglesia, también se hicieron copias en miniatura del monumento con cera, escayola o terracota.

    Muchas han terminado en museos y colecciones de todo el mundo.

    📷 Como esta, en un museo de Basilea.

    Estas réplicas no sólo servían de recuerdo para los viajeros, sino que también se utilizaban para llevar consuelo a los afligidos familiares de mujeres fallecidas en circunstancias similares.

    Con este hilo, me gustaría desearte una Feliz Semana Santa, sin importar si estás leyendo esto por tus creencias religiosas o debido a tu inclinación por el arte y la historia (o, incluso, por mera curiosidad o aburrimiento).

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    Bibliografía

    https://de.wikipedia.org/wiki/Hieronymus_von_Erlach
    https://www.hmb.ch/en/museums/objects-in-the-collection/details/s/memorial-to-maria-magdalena-langhans-copy-of-the-gravestone-in-the-parish-church-of-hindelbank-near/
    https://de.wikipedia.org/wiki/Grabmal_der_Maria_Magdalena_Langhans
    https://www.e-periodica.ch/cntmng?pid=zak-003:2012:69::436

    https://philamuseum.org/collection/object/197615

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    En ese caso, igual quieres leer también el hilo de Semana Santa que escribí el año pasado y que leyó muy poca gente, porque apenas tenía seguidores:


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